Megalópolis

Y el EZLN no pudo con el TLC

.- Sus “padrinos”, muy exhibidos.

.- Aplauden Peña, Trump y AMLO. 

Adán Juárez _____________________

A VER, A VER…Después de varios años de pláticas, entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá, finalmente se firmó el Tratado de Libre Comercio por los presidentes Carlos Salinas de Gortari, George H. W. Bush y el Primer Ministro Brian   Mulroney, el 17 de diciembre de 1992 y entró en vigor el 1 de enero de 1994.

Esta   fecha   también   es   marcada   por   el   Ejército   Zapatista   de   Liberación Nacional que hizo su “aparición” en la montaña de Chiapas, declarándole la guerra al Estado  Mexicano.

Y el 1 de enero de 194 también se recuerda como el día en que el malogrado candidato presidencial Luis Donaldo Colosio no pudo iniciar su campaña política, sino hasta el 10 de enero. En estas tres fechas tuvo que ver Carlos Salinas de Gortari.

Veamos. Hablar en México de  “libre comercio” o “economía de mercado libre” antes de 1994, era una herejía o blasfemia.

Desde   el   siglo   XX,   el   gobierno   centralizó   todos   los   rubros   económicos importantes en un estatismo a ultranza. Sólo la tienda de doña Chonita se escapaba relativamente.

Si bien en la Carta Magna se rechazan los monopolios, en los hechos el gobierno es el único dueño del sector energético, entre otros.

Cierto. Endiosar al “Estado” o gobierno bienhechor  fue cosa de los usos y costumbres durante décadas. Entonces hablar de “privatización” era cosa de Lucifer.   Aunque en privado los políticos amasaban grandes fortunas y empresas al amparo del poder.

El TLC, en efecto, irrumpía para minar al estatismo y la cerrazón comercial de México ante el mundo.

Sin embargo, se dice, el entonces Presidente Salinas de Gortari sentía que por   haber   firmado   el   TLC     pasaría   la   historia   como   un   “entreguista”   a Washington y no como un defensor de la “soberanía” nacional, discurso muy socorrido entre los políticos.

Bajo ese temor preparó el “levantamiento” del EZLN en Chiapas, en la misma fecha en que entró en vigor el TLC, con la esperanza de quitar reflectores al pacto comercial -el más importante de todos los tiempos-, al mismo tiempo enviar un “petardo” a los gringos del rechazo a la globalización, así como mantenerse en el poder tras bambalinas con el nuevo gobierno sexenal.

Con el “petardo” del EZLN hubo mucha estridencia. Pero no hubo guerra en el país. O sea, mucho ruido y pocas nueces

Resulta que el Ejército Mexicano recibió la orden de Salinas de mantenerse en sus cuarteles y no detener a los cabecillas del membrete que estaban agazapados   en   los   matorrales   de   la   montaña   de   Chiapas,   con   rifles   de madera y piedras en los morrales.

Ahh, pero resulta que muchos “combatientes”, cubiertos con máscaras de estambre, fueron trabajadores de la entonces Ruta-100 que operaban en la ciudad de México. La mano de Manuel Aguilera, entonces Regente interino, movía la cuna siguiendo instrucciones.

En tanto que el subcomandante Marcos, quien se comunicaba en inglés con los reporteros venidos del extranjero se convirtió en el más entrevistado y símbolo   contra   las   injusticias   de   las   comunidades     originarias   y   el “capitalismo salvaje”. Al final de la noche, la dirigencia del EZ se apoderó de amplias y ricas zonas de la montaña de Chiapas…con todo e indígenas, con el aval del gobierno federal.

En el caso del pretendido “maximato” el tiro le salió por la culata a Salinas.

El entonces Presidente Ernesto Zedillo, en efecto, encontró un “campo minado” en materia económica y política. El “error de diciembre” fue apenas un socavón.

Zedillo, reaccionó con rapidez y arrinconó a Salinas durante los siguientes seis años hasta que lo rescató Vicente Fox. Había quienes le sugerían detenerlo e investigarlo por los asesinatos de Colosio, Ruiz Massieu y Posadas, entre otros. Pero no. Lo protegió. A pesar de ello, Carlos Salinas no perdona a Zedillo…Hasta la fecha.

Con Luis Donaldo Colosio, las cosas se complicaron casi a la semana siguiente de su “destape” (noviembre 1993).

Se dice que Colosio hizo unas infortunadas “filtraciones” sobre delincuencia organizada, donde mencionó al “hermano incómodo” como uno de los capos peligrosos. No faltó quien fuera con el chisme con el dueño de la pelota y se inició la estrategia para sacarlo de la “jugada política” hasta su eliminación completa. Los detalles serán motivo de otra columna.

En ese torbellino de hechos de sangre, traiciones y saqueos, el Tratado de Libre Comercio con los vecinos del norte, llegó para quedarse.

Los   opositores   y   críticos   de   la   globalización   fueron   avasallados.   Hoy, muchos de ellos son los más entusiastas beneficiarios del libre comercio.

El  TLCAN convertido ahora en Acuerdo Comercial México Estados Unidos (ACME) fue impulsado nuevamente por Washington, pero con el derecho de pataleo del gobierno mexicano.

El inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump y el Presidente Enrique Peña Nieto, e inclusive el   Presidente electo Andrés Manuel López Obrador expresaron su beneplácito por la conclusión   del   documento final. Si el Congreso lo aprueba o no, el comercio bilateral sin aranceles seguirá.

Más allá de los prietitos en el arroz, que nunca faltan, el nuevo acuerdo con Estados Unidos de América es de gran importancia, como también fue vital que   estuviera   involucrado   en   las   pláticas   un   representante   de   López Obrador. Hay mucho de por medio.

Y no es para menos. El intercambio comercial y financiero con el vecino del norte supera ya el billón de dólares. Antes del TLC, era apenas de 60 mil millones de dólares.

A pesar que hay mercados atractivos en otras partes del mundo, nunca se podrán   comparar   con   lo que tenemos en el norte, nos guste o no. La capacidad de movilidad es una de ellas y desde luego la eliminación de las barreras al comercio y la inversión, convierte a México en un país privilegiado para recibir los bienes y servicios baratos y de calidad.

Buscarle “chichis a las víboras” como pretendió Salinas en su gobierno, sólo perjudican al país. Veremos, veremos.

unomasmega@gmail.com

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Escrito por en Ago 31 2018. Archivado bajo OPINION. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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