Migraron estadunidenses a México por algo más que puestos de trabajo

Conferencia de la historiadora Mónica Palma

(Primera de tres partes)

Norma L. Vázquez Alanís _________________

Los estadounidenses que llegaron inmigrantes a México tuvieron una característica muy particular: a pesar de sus intereses diversos; no vinieron a competir por puestos de trabajo, sino en busca de posibilidades de inversión, negocios o estudio, así como de tranquilidad y bienestar, aseguró la doctora en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Mónica Palma.

Durante su intervención en el ciclo de conferencias que, para revisar desde múltiples ángulos este proceso de movimiento poblacional, organizó el Centro de Estudios de Historia de México (CEHM), de la Fundación Carlos Slim, la doctora Palma dijo que, por la cercanía geográfica, la emigración de muchos estadounidenses no es completamente definitiva, sino de índole temporal y circular; es decir, van a su país y regresan, o están por ciertos periodos, aunque ha habido quienes se establecen de manera definitiva en México.

Los estadounidenses han llegado en varias oleadas a México, en particular en el siglo XX por circunstancias e intereses disímbolos, indicó la especialista, quien sin embargo consideró necesario repasar brevemente la historia del XIX, cuando se establecieron en el norte del país por la política de colonización de ese territorio fronterizo impulsada por algunos políticos mexicanos para poblar la zona, hacerla productiva y evitar los constantes ataques de los diversos grupos de indios que la habitaban.

El establecimiento de colonos extranjeros en Texas y California -agregó- fue una de las causas de la separación del actual estado de Texas del resto de México y de su incorporación a la Unión Americana.

En las primeras décadas de la vida independiente de México llegaron pocos estadounidenses y su principal zona de asentamiento fue el norte; durante la Guerra de Intervención (1846-48) diez mil soldados invasores fueron acuartelados en mesones, escuelas públicas, edificios y casas particulares de la Ciudad de México y, una vez derrotadas las fuerzas mexicanas, se dedicaron al ocio, la diversión y las francachelas hasta que salieron del país en 1848 tras dejar una imagen muy negativa en los mexicanos, explicó la doctora Palma, quien forma parte del Sistema Nacional de Investigadores de México.

Tras aquel conflicto bélico llegaron a México misioneros bautistas y metodistas que, al amparo de la libertad de cultos expedida por Benito Juárez en 1860, establecieron representaciones en Zacatecas y Guanajuato. En 1865 arribó otro grupo de militares, en este caso confederados sureños que, al prever su posible y pronta derrota en la Guerra de Secesión estadounidense, trataban de huir; en 1863 solicitaron permiso de ingreso al régimen del emperador Maximiliano, aunque entraron dos años después.

Maximiliano aceptó porque a su juicio podían ser una base de apoyo para tratar de independizarse de las tropas francesas que sustentaban su régimen. Estaba previsto que vendrían diez mil, pero según cifras de los especialistas sólo fueron entre tres mil y cuatro mil. Aquí fundaron colonias agrícolas en diversos estados del país, la más importante en Córdoba, Veracruz, donde se dedicaron al cultivo de café e instalaron aserraderos.

A pesar del éxito de este proyecto, una serie de enfermedades que azotaron la región, así como el hecho de que los liberales no los veían con buenos ojos porque habían luchado contra las fuerzas de Abraham Lincoln con quien ellos simpatizaban, y por su parte los conservadores tenían muy presente la derrota mexicana en la guerra de 1846-48, fueron factores determinantes para que esos confederados decidieran volver a EU, comentó la ponente.

Aumentó afluencia estadounidense a México durante el porfiriato

Más adelante, la imagen de prosperidad del porfiriato que se difundía en Estados Unidos aumentó la afluencia de inmigrantes de ese país a México, donde formaron una comunidad. Los proyectos colonizadores del gobierno porfirista propiciaron la fundación de 60 colonias en la frontera, 20 de ellas integradas por estadounidenses. Las más ricas, prósperas y que más tiempo duraron fueron las fundadas por los mormones en Chihuahua.

Estos colonos tampoco fueron bien vistos por muchos mexicanos que tenían en la memoria los intereses anexionistas y territoriales de EU, pero fueron el conflicto armado y los problemas internos de las propias colonias, a excepción de la de los mormones en Baja California, los que propiciaron su desintegración.

En ese tiempo se afincaron en México importantes empresarios ligados a la agricultura de importación y exportación, a la construcción de los ferrocarriles, a la industria extractiva minera y petrolera, a la banca, así como a las finanzas. Eran personajes como Thomas Braniff, dueño de los ferrocarriles, de industrias manufactureras, minas y haciendas; el comerciante John Cook; los hermanos Guggenheim que eran empresarios mineros y filántropos, el editor Paul Hudson, dueño de The Mexican Herald, y dos confederados que eran representantes del magnate de los ferrocarriles en EU, Collis Huntington, pero también ingresaron técnicos, ingenieros, empleados y personal calificado para trabajar en las empresas, las propiedades y los negocios de estos potentados. Y siguieron llegando misioneros bautistas y metodistas que lograron abrir ocho iglesias.

Incluso se desplazaron estadounidenses de escasos recursos económicos, sin ingresos y muy pocos medios, que vislumbraron en este auge económico la forma de hacerse de un pedacito de tierra, un pequeño negocio. Se cohesionaron como una comunidad de intereses particulares y se distinguieron del resto de la sociedad mexicana por recrear una serie de patrones culturales, pero además establecieron relaciones de parentesco, familiares, o comerciales, dijo la doctora Mónica Palma. (Continuará)

Escrito por en Jun 26 2018. Archivado bajo LA HISTORIA EN AGUAS, NACIONAL. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

Deja un comentario

Galería de fotos

Designed by Gabfire themes