Estatuas del Paseo de la Reforma, joyas bibliográficas

.- El presidente del TSJCDMX hizo la presentación de este importante libro de 411 páginas.

.- Descuido inmenso al quedar fuera Sor Juana Inés de la Cruz, Josefa Ortiz de Domínguez, “La Corregidora”; Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra, María Rodríguez del Toro Lazarín, Carmen Serdán, Antonia Nava, Agustina de Jesús Ramírez Heredia y Matilde Montoya, entre muchas otras, para inmortalizarlas sobre Paseo de la Reforma.

Blas A.buendía / Reportero Free Lance ___________________

blasalejo@yahoo.com

Como un precursor histórico donde se conjuga la prosa y la iconografía que ilustran sus contenidos, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJCDMX), presentó el libro Estatuas del Paseo de la Reforma, cuya monumental y céntrica avenida ha sido un “testigo viviente” sobre la transformación, a través de los siglos de la historia de México, particularmente de la capital de la república.

Estatuas del Paseo de la Reforma, biografías de 77 personajes de la Historia de México, del campechano Francisco de Paula Sosa Escalante y otros autores, revalora el género de la biografía, así como muestra el papel, impacto y trascendencia de distintos personajes en la conformación y consolidación de un México independiente, laico, justo, democrático y moderno.

La presentación de tan singular e importante documento estuvo a cargo, entre otros ponentes, por el presidente de la Casa de la Justicia de la Ciudad de México, Doctor Álvaro Augusto Pérez Juárez, quien refirió que se trata de los paladines que le dieron brillantez a la Independencia de México y que a través de los siglos, México goza del crisol de la suprema virtud democrática la cual perdurará por siempre.

Los recursos estadísticos, narrativos y en ocasiones literarios o periodísticos, el libro Estatuas del Paseo de la Reforma consta de 411 páginas. Extraordinario es el análisis de la formación y compaginación de sus textos, con una clara redacción de las semblanzas de cada una de los 77 personajes perpetuados en bronce, que vigilan permanentemente el Paseo de la Reforma, mismos que han sorteado toda clase de peligros desde el vandalismo urbano, la destrucción, las pintas y las rupturas de las canteras, el bronceado en que están esculpidas y el hecho mismo que ante el boom de la construcción de gigantescos edificios inteligentes con alta tecnología, estas estatuas se observan desde las alturas como pequeñas figuras.

Las fotografías y el diseño de Estatuas del Paseo de la Reforma que engalanan el libro, se convierten en un atractivo más para el público interesado en acercarse al Siglo XIX mexicano, para conocer quiénes fueron los precursores de la emancipación política de ese suelo, los que en los campos de batalla lucharon por la libertad, los que defendieron la Patria en la inicua invasión de 1847, los que iniciaron la Reforma, los que la llevaron al cabo, los que formaron la Carta fundamental de 1857, los que combatieron por ella, los que en la Guerra contra la Intervención y el Imperio, defendieron la Honra Nacional, así como quiénes sobresalieron en el periodismo, en la diplomacia, en la propagación de la enseñanza popular, en las academias y en las tribunas.

Las estatuas de bronce que bordean las calzadas del Paseo de la Reforma corresponden a dos etapas completamente distintas. Las que se encuentran entre la Glorieta del Ángel de la Independencia y la ex Glorieta del Caballito pertenecen a la época porfiriana y fueron colocadas allí entre los años de 1888 y 1902. En total fueron 36 estatuas las correspondientes a esa época, siendo inauguradas en diversas fechas por el General José de la Cruz Porfirio Díaz Mori.

Sin embargo en 1982 fueron “incrustadas” dos  estatuas en sitios que correspondían a los jarrones decorativos fabricados también en bronce que se alternan con las estatuas. Las que se encuentran entre la ex Glorieta del Caballito y la Glorieta de Peralvillo, son de una época mucho más reciente, pues fueron proyectadas en los años 60 del siglo anterior.

Al finalizar las obras de la prolongación Norte del Paseo de la Reforma en 1964, ya estaban construidos todos los pedestales de cantera para colocar un total de 40 nuevas estatuas y otra cantidad similar de jarrones decorativos. Sin embargo la ejecución de las obras a exhibir, tardó varios años más y no fue hasta fines del sexenio de Luís Echeverría, en que se colocaron las primeras ocho estatuas en el mes de agosto de 1976. Fue hasta el sexenio siguiente, de José López Portillo, cuando pudo concretarse la colocación del resto de las estatuas, hasta completar un total de 31 en ese período.

Esta joya bibliográfica, desde su primera edición en español en 1900 –misma que se publicó en francés para la Exposición Mundial en París, Francia-, es referencia obligada para entender no solo la creación y la transformación del actual Paseo de la Reforma, cuyos orígenes datan de la época del II Imperio Mexicano, sino para también adentrarse en los sinsabores de una pléyade de personajes que resistieran con su pluma y con su arrojo los más alevosos embates de naciones invasoras.

Una ronda de generaciones dedicada a construir las estructuras de un país independiente, dispuesta a despojarse de los lastres coloniales y forjar su mejor destino lejos de las ideas oscurantistas; un grupo de liberales que se enfrentó en el campo de batalla y en los recintos parlamentarios contra sus propios paisanos de corte conservador y malinchista; una camada de literatos, científicos y humanistas fuera de serie que, en su conjunto, fue protagonista en los principales episodios nacionales y que brilló por sus ideas y actos de heroísmo al servicio de México.

Sin embargo, al paso del tiempo el libro Estatuas de la Reforma, Noticias Biográficas de los Personajes, de Don Francisco de Paula Sosa Escalante, requería una urgente actualización que retomara la estafeta que plasmó el famoso historiador y periodista.

Si bien la publicación facsimilar de la obra acercó a un mayor número de interesados en el género biográfico, era indispensable –a raíz de la ampliación de la arteria más importante de la capital de la República mexicana-, cerrar el círculo que abriera el escritor de origen campechano, quien sin proponérselo, tiene su escultura de bronce en tan famosa e histórica avenida.

Para el TSJCDMX es un orgullo publicar, a través de la Dirección General de Anales de Jurisprudencia y Boletín Judicial, la versión aumentada del libro de Sosa, ahora bajo el título  Las Estatuas del Paseo de la Reforma, Biografías de 77 personajes en la Historia de México. Se trata de un esfuerzo editorial que, a partir de los recursos humanos y materiales del TSJCDMX, ha logrado el sueño de muchos lectores por deleitarse, en un solo volumen, con la totalidad de las biografías e ilustraciones.

Donde la igualdad de género ha ocupado el lugar que siempre le ha correspondido, pero no siempre se le ha otorgado, habría que reprocharle al proyecto original de Sosa que ninguna mujer mexicana, mereció la inmortalidad en bronce y que, por ende, tampoco apareció en una biografía en el libro citado.

En este descuido inmenso –se reconoce-, quedaron fuera Sor Juana Inés de la Cruz, Josefa Ortiz de Domínguez, “La Corregidora”; Leona Vicario, Gertrudis Bocanegra, María Rodríguez del Toro Lazarín, Carmen Serdán, Antonia Nava, Agustina de Jesús Ramírez Heredia y Matilde Montoya, entre muchas otras.

Semejante omisión podría corregirse al colocar varias estatuas de las insignes mujeres en el espacio comprendido entre la Glorieta de la Columna del Ángel de la Independencia y la Torre Mayor, solo que esta decisión corresponderán tanto al Gobierno federal como al de la Ciudad de México, “hacerles justicia” para inmortalizarlas sobre avenida Paseo de la Reforma.

Hoy en día cabe remarcar, la emblemática avenida es el escaparate fundamental de la transformación, la alzada de rascacielos, proyectos inmobiliarios y espacios para el transporte masivo.

“Al parecer, a la ideología dominante ya no le importa introducir el culto a los héroes en términos de sus valores cívicos, de aquellos que han permitido su permanencia a través de monumentos en la vía pública. Finalmente, esta monumentalidad, está bañada en historia Patria y constituye uno de los lugares en los que se materializa la memoria”, reflexiona Verónica Zárate Toscano, integrante activo del Instituto de Investigaciones Doctor José María Luis Mora, en su artículo: “El Papel de la Escultura conmemorativa en el proceso de construcción nacional y su reflejo en la Ciudad de México en el Siglo XIX”, escrito en marzo de 2003.

Salvador Novo, uno de los grandes cronistas de la Ciudad de México, poetizó desde hace tiempo: “Mira todas esas estatuas, porque cada una de ellas tiene una historia y guarda un recuerdo que no te puedo detallar, pero que condensa un momento de México”.

La galería de las estatuas del Paseo de la Reforma –de tamaño natural-, revalora la grandeza de 77 personajes -que con sus ideas y arrojo en los diversos frentes, sean éstos en el campo de batalla, en el foro o en la academia-, compartieron lo mejor de cada uno de ellos, aun a costa de su vida por la grandeza y la consolidación de la Independencia de México.

Escrito por en Jun 19 2018. Archivado bajo NOTA SOBRESALIENTE. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

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